Serena, hija del Primer Ministro, oculta su identidad, se casa con el pobre Fran y lo ayuda a ser el mejor en los exámenes imperiales. Él la traiciona con una cortesana enferma. Ella se divorcia, liquida los bienes, lo enfrenta con pruebas y triunfa. Fran termina arruinado. Serena deja el pasado y se convierte en la mejor comerciante.