Días antes de la salida a bolsa, la cofundadora Verónica es acusada por una pasante y suspendida por su socio y CEO. Todos creen que está acabada, hasta que demuestra que el jet privado de lujo y la Torre Estrella de Puerto Dorado le pertenecen. Con una sola orden remota, inmoviliza el avión, arruina el mayor negocio de la empresa y hace que quienes la traicionaron lo pierdan todo. Rebeca y Ava terminan arrestadas.