Después de salir del manicomio, Sol regresa a casa, aparentemente tranquila y dócil. Sin embargo, pronto descubre que su hermana falsa, la que siempre se hizo pasar por la verdadera heredera, es aún más astuta que ella. A pesar de que sus hermanos mayores favorecen a la falsa hermana y la tratan con desprecio, Sol no se deja afectar. Frente a ellos, se muestra como una persona normal y dócil, pero en su interior, ya se ha transformado en una verdadera estratega.