Luciana Ramos y Mateo Suárez, el presidente del Grupo Suárez, contraen matrimonio inesperadamente. Justo en ese momento, Luiciana había sido contratada como empleada de limpieza en el Grupo Suárez, y ambos decidieron mantener su matrimonio en secreto. Frente a la discriminación de sus colegas y los celos de Valeria Jiménez, Luciana ganó el respeto de todos gracias a su talento. Después, Valeria intentó en varias ocasiones tender trampas a Luciana, pero afortunadamente Mateo siempre la protegió. Finalmente, las maquinaciones de Valeria fueron expuestas, y Mateo Suárez declaró públicamente su amor por Luciana Ramos.