Antes de su reencarnación, la heroína creyó en las calumnias de su media hermana y su padre despreciable, lo que la alejó de su familia materna y la llevó a proteger siempre a su media hermana traicionera. Nunca imaginó que su familia materna sería aniquilada. Ella misma fue forzada por su media hermana a ingerir veneno frente al segundo protagonista, muriendo humillada. Antes de morir, vio al príncipe tonto que ya no era tonto y le confesó su amor mientras la sostenía en sus brazos. Después de su reencarnación, decide cambiar todo eso.