La presidenta María Ángeles, quien siempre ha querido tener un hijo propio, elige a Marco Gutiérrez, que parece campesino, como su marido sin saber el hecho de que Marco resulta ser el misterioso heredero. Él se disfraza de campesino y acuerda en casarse por estar secretamente enamorado de ella. Dentro de una familia adinerada, frente a la tía loca, al tío mentiroso y al abuelo parcial, María se siente sola. Marco, de quien María pensaba que sería una gran ayuda, se convierte en un comienzo de su pesadilla.