Hace veinte años, Laura fue perseguida por una familia machista, renunció a su carrera y se convirtió en ama de casa. Años después, su nuera siguió el mismo camino. Afortunadamente, gracias a la inspiración de la empresaria Susana, ambas comenzaron a despertar como mujeres y se dieron cuenta de que la mujer no es un accesorio del hombre, sino que, apoyándose mutuamente, comenzaron su propio camino hacia el emprendimiento.